Quién está detrás
Soy Maiko Martínez, y contigo voy a ser sincero desde el principio: esta historia empezó precisamente aquí. Soy mallorquín, y fue en la isla donde, allá por 2016, abrí mi primera academia. Ya entonces era como lo es hoy: presencial e individual, formando a las personas cara a cara. No era una moda ni un experimento; era la forma en que creo que se aprende de verdad a invertir, y diez años después lo sigo creyendo igual.
Llevo casi veinte años dentro de los mercados como inversor y, en la última década larga, dedicado también a enseñar a invertir. De todo ese tiempo me quedé con una certeza que define cómo trabajo: la inversión no se aprende bien en salas abarrotadas, sino junto a cada persona y a partir de sus propias decisiones.
Por eso esta academia funciona distinto al resto. Por detrás la respaldan un equipo y una estructura sólida —la del CDI, Centro de Inversores, del que forma parte—, y eso es lo que garantiza método, rigor y continuidad. Pero quien da la formación soy yo, en persona. No te recibe un docente cualquiera ni alguien que ayer fue alumno: te recibo yo mismo, el fundador, de tú a tú.
Es una elección consciente. Lo fácil sería repartir la enseñanza y abrir grupos sin descanso, que es lo que hace casi todo el sector. Pero entonces esto ya no sería lo que es. Justamente ahí, en lo cercano y lo directo, está todo su valor.
Cómo llegué hasta aquí
Ya de pequeño me dedicaba a inventar empresas y a crear mi propio dinero, coloreando papeles y dándole a cada uno un valor diferente. Mirándolo ahora, aquel juego no era tan ingenuo: anticipaba el que acabaría siendo mi oficio.
Con veintiséis años puse en pie mi primera empresa, y por entonces la bolsa empezó a llamarme la atención, leyendo las cotizaciones en los periódicos y aprendiendo por mi cuenta. De aquella inquietud nació, años después, esa primera academia en Mallorca, y a partir de ahí no me he detenido: he creado varias más, cada una orientada a un perfil de inversor distinto, y he formado a cientos de personas con los años. Y cada día sigo operando mis propias cuentas, porque esto no lo transmito desde la teoría, sino desde lo que hago en primera persona.
Lo que ves aquí no es solo la versión más exclusiva de todo ese recorrido: es, en cierto modo, volver a casa. Formación presencial, individual y en Mallorca, para quien quiere aprender a tomar sus propias decisiones.
ABM Mallorca es una de las puertas que dan acceso al CDI – Centro de Inversores: el espacio desde el que acompaño a quienes se toman la inversión en serio, como una decisión que exige método y criterio. Aquí no se forma a cualquiera ni de cualquier manera, sino a quien quiere dejar de depender de otros y tomar él mismo las riendas de su dinero.
